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David Guerrero disecciona el sexismo y la LGTBIfobia en el deporte en «Corres como una niña»

La histórica prohibición de las mujeres a practicar deporte, las supuestas «ventajas competitivas» de las personas trans e intersex o por qué algunas disciplinas se consideran femeninas y otras masculinas., son algunas de las cuestiones sobre las que reflexiona el periodista David Guerrero (Madrid, 1980) en «Corres como una niña. El género y la diversidad LGTBI en el deporte», un ensayo acerca del sexismo y la LGTBIfobia que sufren los y las deportistas.

«La sociedad me exige ser dominante y agresivo por mi género, pero asume que seré sensible y débil por mi orientación sexual», reza en el primer capítulo del libro de Guerrero, quien ha deja de lado un momento las habituales ondas radiofónicas de la Cadena SER para enlazar sus otras dos pasiones, el deporte y el activismo LGTBI.

Reflejo de la sociedad

Este ensayo cuenta con un prólogo de la icónica periodista deportiva Paloma del Río en el que explica cómo el machismo en la actividad deportiva no es más que un mero reflejo de la sociedad en la que vivimos y sus peleas por la integración y la igualdad. Asimismo, anima a los lectores a ponerse en el lugar del otro y expresa cómo este libro, «Corres como una niña», es un buen punto de partida para ello.

Con una extensa documentación e investigación de fondo, «Corres como una niña» (Dos Bigotes) desgrana de manera rigurosa, clara y amena la histórica y aún persistente discriminación que sufren y sufrieron tanto mujeres como personas del colectivo LGTBI en el deporte, aunando datos, anécdotas, reflexiones personales y curtidas entrevistas.

Así, el libro cuenta con los valiosos testimonios de diferentes personalidades en el deporte que comparten sus sorprendentes historias de represión, marginación y superación. El pionero en natación sincronizada Pau Ribes relata el bullying que sufrió por dedicarse a una disciplina considerada femenina; Alba Palacios cuenta su lucha como la primera futbolista trans federada en España; Víctor Gutiérrez, jugador de la Selección Española de waterpolo y gay visible, denuncia su falta de referentes en el deporte y el sentimiento de soledad cuando crecía; Sara Peláez comparte cómo es ser una lesbiana visible árbitra de baloncesto profesional; y María José Martínez Patiño, experta del COI, rememora cómo se enteró de que era intersex en una prueba cromosómica antes de una competición.

El deporte rey

En un ensayo acerca de deportes y discriminación no sorprende que el fútbol ocupe un espacio predominante. Tras las páginas de «Corres como una niña», el periodista hace hincapié en la abismal diferencia entre el «fútbol» y el «fútbol femenino» en materia de salarios, recursos y derechos. Las simples diferentes denominaciones rápidamente hacen saltar las alarmas.

Guerrero recupera la historia de «Veleta», Anita Carmona, una mujer obligada a disfrazarse de hombre para poder jugar en el Sporting de Málaga en los años veinte. Aunque la futbolista contaba con la complicidad de su equipo, que conocía su secreto, no podía compartir sus logros con su círculo familiar, ni destacar en el campo por miedo a ser descubierta, algo que finalmente sucedió y desembocó en una oleada de insultos, acusaciones por «alteración del orden público» y prohibiciones para entrar al recinto deportivo del club.

Además, según explica Guerrero, el fútbol es el deporte con mayor violencia verbal contra las personas no normativas y el más homófobo, ya que empuja de manera violenta a sus deportistas a reprimir su sexualidad por el miedo de poner en riesgo su carrera profesional. Si bien hasta hace poco el deporte rey no contaba con ningún futbolista homosexual visible, ahora el jugador australiano del Adelaide United, Josh Cavallo, que recientemente ha hecho pública su salida del armario, sienta un precedente y sirve de ejemplo. 

«Sportwashing» y feminización deportiva

Guerrero dedica un capítulo entero al «Sportwashing», un curioso término que explica la manera en la que las grandes potencias utilizan el deporte y las citas competitivas para difundir una falsa idea de modernidad y libertad cuando apenas respetan los derechos humanos más simples de sus ciudadanos. Desde la Alemania nazi, con los Juegos de la XI Olimpiada, hasta las más recientes competiciones en Arabia Saudí o Qatar, todas las estrategias quedan analizadas en «Corres como una niña».

Otra idea fundamental en el ensayo es que el mundo del deporte es hostil también con los hombres, puesto que aún se les sigue negando su participación en especialidades deportivas eminentemente femeninas, como la gimnasia rítmica, el patinaje y la hípica.

¿Tienen las personas trans e intersex ventajas competitivas selectivas en la competición? ¿Infravaloran los medios de comunicación el deporte femenino? ¿Se puede dinamitar la categorización binaria en el deporte? Todas estas preguntas quedan contestadas en «Corres como una niña».

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