corredor humanitario Afganistán

Las cineastas afganas Sahraa Karimi y Sahra Mani durante un acto organizado en Barcelona. EFE/Quique García

Cineastas piden corredor humanitario en Afganistán porque «la situación empeora cada día»

EFE | Barcelona - 9 noviembre, 2021

Las cineastas afganas Sahraa Karimi y Sahra Mani han pedido que se abra un corredor humanitario seguro en Afganistán para poder evacuar a las personas cuya vida corre peligro porque «la situación empeora cada día».

«Al principio todo el mundo estaba muy preocupado por Afganistán -ha dicho la actriz Maria Molins, miembro de la Junta directiva de la Acadèmia de Cinema Català-, pero ahora Occidente ha empezado a cerrar los ojos y, cuando se retira el foco de un lugar de conflicto, es cuando pasan las cosas más graves».

Volver a poner el foco en Afganistán

«Los medios de comunicación ya no hablan, pero la situación empeora cada día», ha corroborado Sahra Mani, profesora y fundadora de la empresa de producción con sede en Kabul Afghanistan Doc Film House y cofundadora de la productora Anahat Vision and Films, con sede en Londres.

«Yo soy una privilegiada que puedo hablar porque estoy fuera de Afganistán -ha añadido-, pero hay mucha gente atrapada cuya vida corre peligro».

Mani ha aclarado que ella no es política, sino cineasta, y solo sabe «contar historias», por lo que ha dado unas pinceladas de lo que ocurre en estos momentos en su país a través de dos historias.

La primera cuenta las vivencias de cuatro mujeres activistas que hace sólo dos días fueron asesinadas por un grupo talibán, que entró en sus casas en Kabul, se las llevó y las ejecutó.

La segunda historia, que todavía no tiene final pero puede acabar igual de dramáticamente, es la de una mujer viuda que trabajaba de maestra y que ahora no tiene permiso para trabajar, por lo que está obligada a quedarse en casa con sus hijos, en una ciudad cara como Kabul, sin ningún tipo de ingresos económicos.

«Ella está viendo cómo sus hijos se mueren de hambre, por eso se ha atrevido a salir a la calle a manifestarse, aunque sabe que puede suponer su muerte o su tortura», ha relatado.

Muchas historias para contar

«Hay muchas más historias», ha agregado Sahraa Karimi, prestigiosa realizadora de una treintena de títulos, como «Afghan Women Behind the Wheel» (2009), premiado en más de veinte festivales internacionales.

«Hay mujeres cultas y muy bien preparadas que están encerradas en casa sin poder salir -ha asegurado-. Muchas ya han caído en depresiones y está habiendo muchos suicidios».

«Supongo que sabéis que están vendiendo niñas de 9 y 10 años por dinero -ha afirmado-, pero no queremos caridad ni juego sucio, porque Afganistán es un país muy diverso y los clichés no ayudan».

Las dos cineastas afganas han pedido a los países occidentales que se nieguen a reconocer a los talibanes, tanto oficial como extraoficialmente, porque «sabemos que ya ha habido reuniones secretas», según Karimi.

«Los medios de comunicación han empezado a normalizar a los talibanes -ha señalado Mani- y no puede ser, son terroristas».

Corredor humanitario en Afganistán

Ante la dramática situación que vive Afganistán, la sociedad civil se está organizando en diferentes ciudades del mundo, entre ellas Barcelona, según Jordi Vaquer, de Open Society Foundations.

«Es muy importante conseguir que las administraciones abran corredores humanitarios seguros para que los afganos puedan salir del país, porque ahora mismo hay muchas dificultades, es una carrera de obstáculos», ha insistido María Molins.

Las dos directoras y activistas han hecho estas reclamaciones en Barcelona, adonde han acudido invitadas por el movimiento Cultura por Afganistán, en el que participan la Acadèmia del Cinema Català, Asian Film Festival Barcelona y Open Society Foundations.