Novas Creadoras

La directora gallega Anxos Fazáns. EFE/Fermín Cabanillas/ Archivo.

Las «Novas creadoras» del cine gallego

José Carlos Rodríguez - 21 octubre, 2020

La inclusión de la nueva sección»Novas creadoras» en el Festival Curtocircuito, ha evidenciado el giro que el Novo Cine Galego ha experimentado con este grupo de cineastas que tienen una clara vocación por indagar en temas como la identidad y la intimidad, los conflictos de género, la sexualidad o el lugar de la mujer en la sociedad y también por perspectivas y narrativas más independientes y experimentales.

La categoría que converge un cine «en primera persona», marcado por una narrativa «menos convencional» y más comprometida con su entorno ha reunido a mujeres jóvenes del rubro del cine gallego que han dejado atrás la etnografía o el paisaje y sus representaciones.

«Novas creadoras»

Una de ellas es Anxós Fazáns, que en Curtocircuito proyecta su cortometraje «Area», una pieza que según ella misma dice «se sitúa entre su fase de aprendizaje y la más profesional» y que narra la historia de una despedida en la que la realidad, la literatura y el mundo onírico forman una mezcla «homogénea».

Fazáns, con 28 años, es de las mayores de esta generación de nuevas creadoras. Estudió Comunicación Audiovisual en Pontevedra y luego realizó un máster de Dirección de Cine en la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Cataluña.

Tras realizar varios cortometrajes como «Direcciones» o «Analóxica», Fazáns dio el salto al largometraje con «A estación violenta», una película rodada en gallego y basada en la novela homónima de Manuel Jabois, trabajo que participó, entre otros, en el Festival de Cine Europeo de Sevilla en 2017.

Ahora, Fazáns ha montado una productora junto a su compañera Silvia Fuentes, ‘Sétima Cinema’, y está embarcada en varios proyectos de largometrajes, además del suyo propio, que se encuentra en fase de desarrollo.

«Curtocircuito no ayuda solo a dar visibilidad al cine creado por jóvenes y por mujeres, sino a generar contactos, equipos y familia. Es un acompañamiento, nos ha ayudado a relacionarnos y a conocer a otros cineastas gallegos», ha afirmado Fazáns en una entrevista con Efe.

Según la realizadora pontevedresa, antes se veía «un poco más sola» en un mundo como el audiovisual, en el que los puestos de responsabilidad y de dirección todavía no recaen en mujeres por el denominado «techo de cristal«.

Ahora, sin embargo, coexiste en las nuevas cineastas una mezcla de «atreverse y que te dejen atreverte», con un cine más íntimo y personal, creado desde Galicia y en la mayoría de los casos, y concretamente en el de Fazáns, en gallego.

Los nuevos rostros del cine gallego

Tampoco lo ve como un problema la joven directora Lucía Estévez, natural de Vigo, que con 26 años ha realizado diferentes cortometrajes -tres de ellos se proyectan este año en la sección Novas Creadoras de Curtocircuito-; ha trabajado en largometrajes como «Trote» y «María (y las demás)» y ahora está desarrollando su primer largometraje de ficción, «As defensas», un retrato sobre la danza en Galicia.

Estévez trabaja aparte haciendo audiovisuales para teatro con la compañía Chévere en el proyecto «Curva España» y aunque reconoce que quiere realizar un largometraje algún día, «no se siente con la obligación de llegar ahí como meta final».

Para Estévez, Curtocircuito supone «una puerta abierta» a «nuevas miradas», que conecta a los jóvenes cineastas con los que «ya están»: «Lo que me gusta de esta nueva ola de creadores es el respeto que hay a lo que se está haciendo y a lo que se hizo. A los que están y llevan años trabajando. Esa relación de los que llegamos y de los que ya están y ese convivir es fundamental», declara.

Un momento de incertidumbre

En un sector afectado gravemente por la pandemia, todas coinciden que viven un momento de incertidumbre y que no saben muy bien qué va a ocurrir y si podrán continuar con sus proyectos, aunque se muestran optimistas, igual que la realizadora Sol Mussa, que con 24 años y tras estudiar Bellas Artes, se plantea también explorar el mundo del audiovisual.

Nacida en Vigo, Mussa ha decidido seguir formándose en Londres con un máster de artes plásticas pero tras su proyecto «Stockroom», un documental experimental «creado desde la intuición», decidió que el cine y el audiovisual podían ser un camino en su carrera.

La directora cree que es fundamental «hacer piña» entre ellas y «tomar distancia» con las generaciones más adultas porque eso genera un «despertar» y una visión «distinta» de cómo quieren hacer las cosas.

«Somos muy conscientes de lo que están haciendo las generaciones mayores y quizá no queremos hacer las cosas igual. Está hirviendo algo diferente. Lo noto muchísimo», zanja.