Ada Colau: han cuestionado que pudiera ser alcaldesa por ser mujer

Matilde Pont | Madrid - 11 marzo, 2019

Ada Colau, la primera mujer alcaldesa de Barcelona, asegura que ha sido cuestionada y ha sufrido muchos ataques machistas por ocupar este cargo, incluso le han aconsejado que se dedicara a otras ocupaciones que históricamente han asumido las mujeres.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en una entrevista con Efe, considera que «es urgente una reforma y una formación intensiva de las altas cúpulas judiciales» porque son «claramente patriarcales y están reproduciendo un sistema que justifica la violencia contra las mujeres».

«Nos matan y esa violencia está normalizada»

P: ¿Por qué es usted feminista?

R: Porque soy madre de dos niños y quiero para mis hijos un futuro de igualdad, de libertad, de democracia real, sin violencias y cooperativo. Soy feminista porque quiero que mis hijos, junto con las niñas, puedan crecer en un mundo mejor que el que tenemos. Soy feminista porque las mujeres sufrimos una desigualdad estructural, que se llama patriarcado, y todo el sistema social económico y político se sustenta en esa desigualdad.

Nos matan y lo peor es que esa violencia estructural está normalizada y lo vemos desgraciadamente en las sentencias judiciales, como la de la Manada, que no es una excepción. Hay violencias que si se produjeran contra hombres políticos serían un escándalo y movilizarían todos los recursos del Estado y en cambio, en el caso de las mujeres esa violencia está normalizada, incluso justificada. Hay una violencia estructural contra las mujeres que en términos democráticos es inadmisible.

Ada Colau

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. EFE/Toni Albir

P: Además de las violencias, la mujer está discriminada económicamente…

R: Efectivamente, también hay una desigualdad económica en los salarios, en los puestos de dirección, en todo el sistema económico que se basa en mantener los privilegios de algunos a costa de que las mujeres trabajemos igual o más asumiendo trabajos que los hombres no han querido hacer históricamente como el de los cuidados y que eso se haga sin reconocimiento salarial ni político ni social.

Ese sistema es claramente injusto de manera estructural y hay que cambiarlo para que haya una igualdad de oportunidades real no sólo para las mujeres, también por los hombres.

Democratizar el trabajo no remunerado

P: Díganos dos medidas que deberían implantarse para caminar hacia la igualdad 

R: Primero la equiparación salarial por ley y la equiparación de los cuidados. No puede ser que hoy en día las mujeres sigamos cobrando mucho menos, el 25 %, el 30 % menos que los hombres por hacer el mismo trabajo. Es sencillamente inmoral, injustificable en términos democráticos.

Tampoco puede ser que haya un montón de trabajo no reconocido, no remunerado, que es imprescindible para que el sistema se mantenga, como es el trabajo de los cuidados de otras personas. Hay que democratizar ese trabajo, equipararlo, que lo hagan tanto mujeres como hombres y que sea reconocido visibilizado y remunerado.

También creo que urge una reforma de las altas cúpulas judiciales. Hace falta una formación intensiva porque hoy las altas instancias judiciales son claramente patriarcales y están reproduciendo un sistema que justifica la violencia contra las mujeres y eso democráticamente es inadmisible. Estas dos medidas se podrían implementar si hubiera voluntad política real.

Cuestionada por ser mujer

P: Acaba el mandato, es la primera alcaldesa de Barcelona de la historia. ¿Ha tenido la sensación de que molestaba que una mujer tuviera una posición de poder?

R: El hecho de ser la primera mujer alcaldesa de Barcelona ha llevado la alegría a muchas mujeres pero también ha incomodado a otros. En las altas instancias económicas de la ciudad, donde siempre se habían relacionado sólo hombres, de repente ha aparecido una mujer porque yo era la primera mujer alcaldesa.

También ha habido un montón de cargos políticos, periodistas, académicos incluso, que han cuestionado que yo pudiera ser alcaldesa y me han sugerido que tenía que vender pescado, que tenia que vender verdura, que tenia que limpiar suelos. Me han ofrecido un montón de trabajos que ellos consideraban inferiores, curiosamente, todos relacionados con la vida y la reproducción de la vida.

P: También han cuestionado su aspecto y cómo viste…

R: Si, también me han cuestionado la estética, algo que no pasa en los cargos políticos. Está lleno de hombres que no cumplen con los cánones de la belleza estándar y sin embargo nadie cuestiona cómo van vestidos ni cómo van peinados ni cuantos kilos pesan. Sin embargo, eso, en mi caso, como creo que en el de todas las mujeres que estamos en un lugar de mucha visibilidad o responsabilidad política, pues es el pan de cada día.